Una boca del metro, pasos demasiado acelerados de personas que no sienten el mínimo interés por aquel que acaba de rozarles la mano sin querer o queriendo.
Mirar a un punto estratégico para evitar mirar a los ojos, cambiar de postura constantemente, sentir frío en los pies y en la yema de los dedos, bufandas enormes y abrigos hasta la rodilla.
Un chocolate caliente a orillas del Támesis,….y el globe theater de fondo.
Londres. Verano 2011